POLÍTICA 2.0

Antes que nada, vamos a tratar de diferenciar 3 ámbitos muy relacionados, pero diferentes. A saber: el de la Política, el del Gobierno y el de la Administración. Además, es conveniente tener en cuenta las diferencias entre las vertientes E (que podríamos resumir como presencia en la red) y Abierta (totalmente conversacional y 2.0) de cada uno de esos ámbitos. Gráficamente,

Pero, vayamos por partes.

Los Partidos Políticos.

Los Partidos Políticos han llegado a internet un poco por temor (a quedarse fuera de juego) y con mucho temor (a no saber que hacer con y en internet). Esa actitud pacata la han manifestado reproduciendo sus pautas habituales de comportamiento. Mucho eslogan, mucho mensaje, mucha doctrina, pero muy poca participación y casi nada de conversación. La escasa participación que han abierto a los ciudadanos la han plasmado siguiendo el modelo buzón de sugerencias. No está mal, pero ese buzón está muy lejos de generar una auténtica conversación.

Los Partidos han querido ver que internet les permitirá llegar a los ciudadanos sin depender de los medios de comunicación

(tradicionales intermediarios entre unos y otros). Y es posible que así sea. Tienen sus páginas web, sus canales en Youtube, sus perfiles en Twitter, sus páginas y grupos en Facebook,… y son accesibles, muy accesibles, para los ciudadanos. Pero utilizan todos esos elementos sin contar con el ciudadano. Siguen pensando en la “política de mitin” y no en una verdadera política 2.0.

A ningún partido se le ha ocurrido, por ejemplo, generar un espacio en internet para elaborar su programa electoral. Este mismo ejercicio en el que estamos participando podría servirles de ejemplo. Abrir una wiki para que entre todos se plasmasen las necesidades, preferencias, iniciativas y propuestas de los ciudadanos hasta dar forma a un programa electoral. ¿Por qué no lo han hecho?. Por miedo, probablemente. Porque no se han abierto.

Por otra parte, los partidos (y sus miembros más destacados) se empeñan en trasladar a las redes sociales (Facebook y Twitter particularmente) las polémicas que sostienen con otros partidos, o con los medios de comunicación o con algún colectivo ciudadano. Sin darse cuenta de que internet no es otro cauce, otro canal, para hacer lo mismo. Deberían acostumbrarse, cuanto antes, a que internet es algo diferente y, por lo tanto, deben pensar y actuar de forma diferente. Pero les cuesta. Actuar de forma diferente les cuesta mucho. Pensar (sea de forma diferente o no) les cuesta mucho más.

Los Partidos Políticos han llegado a internet. Están en internet, no cabe duda. Pero todavía les queda un largo camino para abrirse a y en internet. Ese trabajo está todavía por hacer.

Los Políticos.

Internet es una herramienta y las redes sociales, también. El fin es la conversación. Probablemente por eso, Twitter se ha convertido en la red social preferida por los políticos. Ese sería el paso abierto de internet y de las redes sociales. Pero la realidad es que todavía son una herramienta mitin, cerrada por lo tanto.

Los políticos (y los partidos) siempre han sido como un grifo (lejos del control de los ciudadanos, desde luego). Un grifo por el que fluye el agua que los políticos quieren ya sea directamente (mitines, convenciones, encuentros, actos de partido en definitiva); ya mediante una manguera (utilizando sus páginas web, que les permiten llegar mucho más lejos con más facilidad); o mediante un riego por goteo (“dejando” sus mensajes a través de los medios de comunicación, que son quienes llegan a los distintos ciudadanos-destinatarios). Con internet y las redes sociales sigue siendo así. Se han convertido en una parte más del sistema de goteo.

Y sin embargo podrían servir para un cambio de modelo. Podrían conducir a que los políticos dejasen de ser grifos para convertirse en embalses. De tal forma que recogiesen todas las propuestas, ideas, sugerencias, iniciativas de los ciudadanos (como un embalse recoge la lluvia) y, tras un periodo de reflexión, devolverla a los ciudadanos, a través de la evaporación, en forma de leyes, reformas o cambios. Sólo así se podría llegar a la fase de conversación que caracteriza a la internet 2.0 y abierta en otros aspectos, pero que no termina de cuajar en el mundo de la política.


Si miramos a Twitter, la red social de más éxito entre los políticos (y entre los periodistas), nos encontramos con que hay defensores acérrimos de sus bondades para la comunicación política, como Roberto Rodríguez y Daniel Ureña. Si bien, los hay críticos en la misma medida como Luis Arroyo que primero encontró 10 razones y días después añadió otras 8 más. Pero creo que un ejemplo nos puede servir de orientación.

Basta mirar la mayor parte de las cuentas de Twitter de los políticos españoles para darse cuenta de que cuando se aproxima un acontecimiento político (mitin, congreso, convención y, sobre todo, campaña electoral) florecen las cuentas y los tuits. Y cuando pasa ese acontecimiento, la actividad decrece exponencialmente. Vamos, como ocurre con las vallas de publicidad en cualquier pueblo o ciudad. Llega la campaña y se llenan de políticos, pasa la campaña y vuelve el Cola Cao, el MacDonalds, la Coca Cola, los coches,… No tiene sentido. Una vez más, los políticos (como los partidos) están en internet pero no se han abierto a internet y en internet. La conversación no fluje.

Es como si nos hubiésemos comprado un coche precioso, moderno, potente y súper equipado y le hubiésemos colocado un tiro de caballos y lo utilizásemos como un carromato.

 

Muchos autores, Rodríguez y Ureña entre ellos, pero también los citados en la bibliografía de su trabajo, insisten en destacar las bondades de Twitter para la comunicación política. Y sin duda las tiene pero en potencia. Otra cosa es concretarlas y ahí la realidad es bien distinta. La realidad es que Twitter estar suprimiendo la labor de los periodistas como intermediarios de los mensajes lanzados por los políticos a los ciudadanos, pero no está cambiando, sustancialmente, ni la forma ni el fondo de esos mensajes y, desde luego, no está cambiando el megáfono por la conversación.

 

Sólo multiplicando y favoreciendo las conversaciones se llegará, de verdad, a la política 2.0 con auténticos políticos 2.0.

Elecciones y Campañas electorales.

Durante las pasadas elecciones generales en España, celebradas el 20 de noviembre de 2011, Twitter fue el escenario en el que se produjeron, al menos, dos noticias muy relevantes para la campaña electoral. O sería más correcto decir una noticia en dos fases. Antes incluso de iniciarse la campaña, el 16 de octubre, tuvo lugar la primera fase:

Con 20 minutos de diferencia, la directora de campaña del PSOE y el segundo de la campaña del PP confirmaban que habría un Debate entre los dos candidatos de los principales partidos: Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy. Un hecho sin precedentes en España ya que era la primera vez que, en dos elecciones consecutivas, habría debate entre los dos candidatos con opciones para presidir el próximo gobierno. Lo realmente importante es que la noticia se dio en Twitter. Probablemente tuvo mucho que ver que dos de las personas directamente implicadas en la preparación de ese debate, Elena Valenciano por el PSOE y Esteban González Pons por el PP, son dos de los políticos más presentes en Twitter, lo cual no quiere decir que sean especialmente abiertos.

De hecho, repasar el histórico de los tuits de ambos es de lo más revelador. Elena Valenciano, por ejemplo, es especialista en retuitear todo lo que le llama la atención. Esteban González Pons, en cambio, retuitea más bien poco. Pero contesta con un “Gracias” o con un 🙂 muchos de los tuits que le llegan. Es difícil llamar conversación a ninguno de estos dos comportamientos.

17 días después de aquel 16 de octubre, el 2 de noviembre, tenía lugar la segunda fase de la noticia del debate. Segunda fase que llegaba a sólo 5 días de la celebración del mismo.

Esta vez, la diferencia de tiempo entre uno y otro fue menor y los detalles sobre los que cada uno hacía hincapié, interesantes. Pero llama la atención que, siendo una información tan relevante y siendo una noticia en toda regla, prácticamente no hubo conversación, ni siquiera reacción, por parte de ni de los ciudadanos ni por parte de los periodistas. La hora era propicia. Y la fecha, también. Faltaban un par de horas para que la campaña electoral arrancase oficialmente.

Una mirada más detallada a la cuenta de González Pons el día que se anuncio el acuerdo para el Debate (16 de octubre) nos revela que, en ese caso, si hubo conversación, pero fue con periodistas, no con ciudadanos.

¿Dónde estaba pues la conversación, la interacción entre los políticos y los ciudadanos?. Si echamos un vistazo al conjunto de los mensajes de los políticos (en España, al menos) en general, y en campaña en particular, nos encontramos con que la inmensa mayoría son:

    • Datos de la agenda del día (qué actos tienen programados o cuál es el siguiente acto).
    • Fotos de los actos de campaña o de partido.
    • Agradecimientos breves (normalmente Gracias y el identificador del destinatario, sin más).
    • O el mensaje o promesa de turno.

A eso se limita la “conversación” de nuestros políticos en las redes sociales. También en campaña electoral. Ahora bien, no creo ser muy original si digo que las campañas electorales (tal y como las conocemos hasta ahora) tienen los días contados. Más tarde o más temprano darán un giro. Probablemente seguirá habiendo mítines (cada vez menos ya que son caros y sólo están pensados para los convencidos). Cada vez habrá menos cartelería (que también resulta cara, tanto por la impresión como por la reserva de los espacios).

Pero cada vez habrá más internet. No sólo parece inevitable. Es que, además, parece deseable. Es ahí donde puede haber posibilidades de ganar nuevos electores. Es ahí donde los partidos y los políticos pueden encontrar nuevos apoyos y es ahí donde, gracias a la conversación se hará posible la mejora del sistema, siempre que los partidos y los políticos se abran.

Una de las claves del éxito de Unión Progreso y Democracia en las últimas elecciones (europeas, municipales, autonómicas y generales) fue el uso de pequeños actos de campaña en los que los candidatos de UPyD respondían a las preguntas de los asistentes, intercambiaban pareceres con ellos y adquirían compromisos, en algunos casos. ¿Alguien se imagina ese modelo trasladado a un lugar adecuado de internet? ¿Alguien duda de que por ahí puede discurrir el futuro, no muy lejano, de las campañas electorales?.

Acaba de haber elecciones presidenciales en Francia y se ha vuelto a demostrar que los políticos y sus partidos iban por un lado (por las vías tradicionales) y una buena parte de la población iba por otro (por internet y por las redes sociales). Si vamos hacia una política 2.0, y vamos, no tienen sentido legislaciones 0.0 absolutamente cerradas.

Los próximos días 6 y 7 de julio se celebra en Madrid el I Congreso Internacional en Comunicación Política y Estrategias de Campaña organizado por la Asociación Latinoamericana de Investigadores de Campañas Electorales. Están previstas 24 mesas sobre diferentes aspectos y entre ellas encontramos:

O sea, casi 1 de cada 3 mesas está relacionada, de una u otra forma con la Política 2.0. ¿Todavía queda alguien que no entienda que los Partidos y los Políticos no tienen más remedio que abrirse a los ciudadanos?.

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