EL MANDATO

Salvo la primera toma de posesión de George Washington, que se produjo un 30 de abril, todas las demás se llevaron a cabo el 4 de marzo. Pero no es hasta la aprobación de la Decimosegunda Enmienda (XII, 1804) que tal fecha se incorpora a la Constitución. Parece que había varios motivos que, en el siglo XVIII aconsejaban dilatar 4 meses la toma de posesión del Presidente. Por una parte, el poner en orden las cuestiones personales (no sólo en el caso del presidente ya que los Representantes y los Senadores se regían por los mismos plazos) y realizar el viaje desde los lugares de origen hasta la Capital Federal. Por otra, el calendario agrícola y el clima volvieron a estar detrás de la elección de esa fecha y eso que para entonces el frío sigue siendo intenso en Washington DC. Tanto que el Noveno Presidente de Estados Unidos, William Henry Harrison murió un mes después de pronunciar su discurso inaugural sin abrigo y enfermar de neumonía.

Harrison acumula una gran cantidad de datos del anecdotario presidencial. Es la persona que ha ocupado el cargo durante menos tiempo (un mes, del 4 de marzo al 4 de abril de 1841). Es el primer Presidente que muere en el ejercicio del cargo (luego vendrían otros 7 ya fuese por enfermedad: Zachary Taylor, Harding y Franklin Delano Roosevelt; o por ser asesinados: Lincoln, Garfield, McKinley y Kennedy). El primero, por lo tanto, que dio paso a un Presidente no elegido, su Vicepresidente John Tyler (que no logró la reelección). El último que salió de un proceso electoral cuya fecha no era única (cada Estado celebró las elecciones el día que consideró oportuno). El que fue elegido para el cargo a mayor edad, 68 años (sólo ha sido superado, 140 años después, por Ronald Reagan que fue elegido con 69 años para su primer mandato. Pero Reagan si completó dos mandatos). Su presidencia fue, junto con la de Tyler, la última del Partido Whig. Y es el primer abuelo de otro Presidente de los EE UU, el 23º Benjamin Harrison.

Esta fecha del 4 de marzo, como Día Inaugural o de Toma de Posesión se mantuvo hasta la Vigésima Enmienda (XX, 1933) que, entre otras cosas, establece en su Punto 1 que “Los periodos del Presidente y del Vicepresidente terminarán al medio día del veinte de enero y los períodos de los senadores y representantes al medio día del tres de enero”. Esta cláusula se empezó a gestar tras las elecciones de 1932. Para entonces, en plena crisis económica, la nueva administración Roosevelt tuvo que esperar 4 meses para ponerse a trabajar tras una victoria arrolladora (472 de los 531 miembros del Colegio Electoral). Algo parecido ya se había vivido 72 años antes cuando Abraham Lincoln también tuvo que esperar con una situación pre bélica acuciándole. Pero en pleno siglo XX era una rémora inasumible y así lo entendieron todos. Tanto que fue posible tramitarla, aprobarla y ratificarla en un tiempo récord.

Con todo, puede parecer que los 79 días máximo que transcurren entre la jornada de votaciones (los años que ese primer martes de noviembre es el día 2) y la jura del Presidente son demasiados. Pero hay que tener en cuenta que el Colegio Electoral no se reúne hasta mediados de diciembre (entre el 14 y el 19 según los años) y que es a partir de esta fecha cuando corren los plazos para la elección del Presidente. Desde ese momento y con la semana de Navidad por el medio, las certificaciones estatales tienen que llegar a Washington donde el Congreso, el nuevo Congreso salido de esas elecciones celebradas el noviembre anterior, tiene que iniciar el periodo de sesiones el 3 de enero. Y ese nuevo Congreso es el que recuenta los Votos Electorales y proclama al Presidente Electo que tiene 15 días antes de su Jura. Es obvio que el vencedor empieza a trabajar mucho antes. De hecho, a finales de noviembre suele estar ya en Washington designando equipos y preparando la transición. Pero los plazos son los plazos y las liturgias de la democracia son las liturgias de la democracia.

sentante que tendrá un único voto. Para que la votación sea válida tienen que estar presentes dos tercios de los Estados de la Unión. Un procedimiento similar se sigue para escoger al Vicepresidente si ningún candidato obtiene la mayoría absoluta de los votos. Los dos con más respaldo pasan a la consideración del Senado que siempre que estén presentes dos tercios de los senadores podrán escogerlo por mayoría absoluta de los presentes.

Tanto para ser Presidente como para ser Vicepresidente hay que ser nacido en Estados Unidos, tener 35 años, haber residido 14 años en los Estados Unidos y que ambos candidatos no sean del mismo estado.

La elección de 1824 fue la primera en la que los miembros del Colegio Electoral fueron elegidos a través de los votos de los ciudadanos. No todos los estados se sumaron a esta nueva modalidad en este primer momento. Muchos siguieron reservando este derecho a las asambleas legislativas estatales. En todo caso, la elección de 1824 supone el punto de inflexión del paso de un sistema de Tercer Grado a uno de Segundo Grado rompiendo con la tradición marcada por los padres fundadores, que desconfiaban, en cierta medida, del criterio del conjunto de la ciudadanía. John Quincy Adams fue el elegido en aquella ocasión, aunque tuvo que entrar en juego la Cámara de Representantes.

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Las Elecciones en EE UU

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