LAS CUENTAS DE SUSANA

Susana Diaz la noche del 22 de marzo de 2015. Foto EFE vía Cadena SER

Susana Diaz la noche del 22 de marzo de 2015. Foto EFE vía Cadena SER

Susana Díaz es la presidenta. Lo ha dejado claro citando, sin tardanza, a todos los partidos de la oposición, salidos de las urnas, en el Palacio de San Telmo. Todos juntos, todos seguidos, todos de una vez. Susana Díaz sabe lo que es la política real y fija los escenarios con pulso firme. Los ritmos los marca ella. Deshizo el Gobierno de coalición, convocó elecciones y las ganó. Esta Semana Santa se ha dado un garbeo por Cádiz, por Huelva y por Málaga para agradecer ese puñado de votos (unos 2.500, más o menos) que le permitieron sonreír la noche del domingo 22 de marzo. Un puñado de votos que marcó la diferencia entre repetir los 47 escaños de hace tres años y haberse quedado en los 44 que pronosticaban las encuestas. Susana Díaz es la presidenta y ejerce de lideresa.

Ahora tiene que conseguir   la investidura y mantiene la misma firmeza para dibujar el escenario de los próximos dos meses con perfiles definidos. Necesita los votos en el Parlamento (o algunas ausencias, como apunta el domingo Gonzalo López Alba) para no encontrarse de nuevo en campaña fuera de cuentas.

Felipe González la noche de las Elecciones Generales de 1993. Vía lahemerotecadelbuitre.com

Felipe González la noche de las Elecciones Generales de 1993. Vía lahemerotecadelbuitre.com

Hace un cuarto de siglo, en la noche de su cuarta victoria electoral consecutiva, Felipe González encandilaba a los suyos, reunidos en Ferraz, asegurando que había entendido el mensaje. Es posible que lo hubiese entendido, pero tres años después, se despedía de más o menos la misma audiencia con un lacónico “nos ha faltado una semana más de campaña o un debate”. Felipe estaba a punto de cerrar su exitosa carrera política. Susana, está abriendo la suya, así que qué nadie busque paralelismos en este párrafo. Ahora bien, siempre es necesario entender el mensaje de las urnas. Unas veces, el mayor de los analfabetos podría interpretarlo. Otras veces, todos los sabios reunidos serían incapaces de dar una explicación coherente. Las elecciones andaluzas del pasado 22 de marzo están más en la segunda línea. Y la cosa se puede ver por parejas.

Antonio Maillo, la noche electoral del 22 ede marzo

Antonio Maillo, la noche electoral del 22 ede marzo

Lo tienen claro IU y UPyD. Los magenta puede ahorrarse el esfuerzo (mucho o poco) de volver a presentarse en Andalucía. No fueron bienvenidos con el viento a favor y ahora, cuando vienen mal dadas, han entrado en proceso de liquidación forzosa. Izquierda Unida tiene cierto margen, todavía, pero como no espabile, es muy posible que se quede sin patio donde jugar y sin pelota.

No me extraña el desconcierto de Podemos tras conocer los resultados. Han apostado todo al 15 y la primera mano les ha dado el reintegro. No está mal para quién no tenía nada, pero está muy mal para el que tenía por objetivo único saltar la banca. Cuando lo juegas todo a la carta de gobernar a la primera (o condicionar el Gobierno) y no pasas de mera comparsa con chorreras, los pespuntes del disfraz carnavalero no aguantan cuatro años de trote.

Carolina Bescansa. Foto Ballesteros vía La Voz de Galicia

Carolina Bescansa. Foto Ballesteros vía La Voz de Galicia

No es la primera, sino la segunda presencia electoral y tras los jolgorios demoscópicos que han vivido entre septiembre y enero empiezan a comprobar que una cosa son los sondeos y otra los recuentos. Curioso. No deberían perder de vista lo que a ellos mismos les pasó en las últimas Europeas. Y teniendo a Carolina Bescansa a los mandos no me cabe duda que lo tienen claro. Tal vez por eso, se han olvidado en horas 24 de que el PSOE es la casta y han más que entreabierto las puertas a una posible colaboración institucional con Susana. No veo yo a la lideresa verdeyblanca sometiéndose a los morados. Mejor dejarlos que se cuezan en su propia salsa.

[Por cierto, me dicen que a Pablo Iglesias le empieza a marcar la reserva el depósito de las palabras. Al menos, cuando las cámaras no están cerca. No saluda prácticamente a nadie. No habla ni con sus propios acompañantes cuando vuela a Bruselas. Y se niega a departir con periodistas españoles que visitan el Parlamento Europeo. ¿Qué está pasando?]

Pablo Iglesias en un avion. Vía Twitter

Pablo Iglesias en un avion. Vía Twitter

A los naranjitos de Ciudadanos se les ve más relajados. Quién sabe si esperaban o no el resultado obtenido. Y qué más da, la verdad. Apuntan a decisivos en Sevilla y en otros muchos puntos a partir del 25 de mayo. Decisivos. Bisagra. Coaliciones. Pactos de Gobierno. No conozco ningún caso de partido entre pequeño y mediano, que se haya metido en una coalición de Gobierno, y que haya ido a más a renglón seguido. Ni aquí en España, ni en Europa, por no irme más allá.

El caso más reciente es el de la propia IU en Andalucía, pero podemos referirnos al BNG en Galicia, al PRC en Cantabria, el PAR o la Chunta en Aragón, o, mirando un poco más allá, al CDS a mediados de los 80 en el conjunto del país.

En Europa también tenemos ejemplos todavía vigentes, como el de los Liberal-Demócratas en el Reino Unido esta misma legislatura que termina. O los Liberales, por un lado, y Los Verdes, por el otro, en Alemania.

La primera conclusión inmediata podría ser a la mierda los pactos, yo (Ciudadanos) no apoyo a nadie y así sobrevivo. Puede ser una alternativa, pero tampoco eso te garantiza la supervivencia. Sinceramente, más allá de la euforia de los primeros días (horas más bien) no me gustaría estar en el pellejo de la gente de Ciudadanos. Si no hubiese más elecciones este 2015, vale, tendrían margen, pero con el calendario que está previsto no les arriendo las ganancias. Y las municipales y autonómicas de mayo son el peor campo de minas.

Cómo para el PP y el PSOE, me dirás. Sí, pero no. En este panorama, creo que siempre es preferible ganar que tener que apoyar. Y el PP y el PSOE conservan muchas papeletas para volver a ser las fuerzas más votadas en buena parte de las plazas. Esa será la auténtica piedra de toque para los nuevos actores de la función.

Gestionar siempre es complicado. A la vista está. Pero siempre es más llevado gestionar la realidad que gestionar las expectativas. Y entre naranjas y morados han (están) generando tantas de las segundas que su gestión puede ser una indigestión.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s