SOLEMNES TONTERÍAS

“Nosotros, el Pueblo…” son las palabras  con las que arranca la Constitución más antigua de la que se tiene noción. Son las tres palabras que encabezan los cuatro pliegos en donde quedan recogidos los siete artículos que rigen la vida política de los Estados Unidos desde hace 227 años. Repito, 227 años en los que la Constitución de los Estados Unidos no ha sido corregida ni reformada.

Constitución de los Estados Unidos. Foto del autor

Constitución de los Estados Unidos. Foto del autor

 

En esos 227 años únicamente se le han añadido, insisto, añadido, una carta de derechos que no tenía de origen (y que suponen las diez primeras enmiendas) y otras diecisiete enmiendas. Diecisiete en 227 años. Todas ellas con el propósito de irse adaptando a los nuevos tiempos. Adaptando. Y no creo que haya demasiadas dudas sobre que Estados Unidos es una de las democracias más antiguas, consolidadas y ejemplares que existen.

Esa es una de las claves de la consistencia democrática. Adaptarse a las circunstancias. Los golpes de timón son poco recomendables y sólo se afrontan en contadas ocasiones en la historia. Los españoles sabemos bien de que va esa obsesión por pegar volantazos. Nos pasamos casi siglo y medio (1800-1931) dando golpes de timón y todavía estamos pagando las consecuencias. Pero claro, siempre hay quién prefiere construir a partir de escombros (después de haber dinamitado lo que había) que adaptar y reformar para mejorar.

Una de las pocas cosas coherentes que le he escuchado a la nueva estrella emergente, Pablo Iglesias, la dijo el pasado viernes. “Sí, prometo acatar la Constitución hasta que los ciudadanos de mi país la cambien…” Fue durante su toma de posesión del escaño que ha conseguido en el Parlamento de Estrasburgo en las pasadas elecciones europeas del 25 de mayo (1.250.000 votos, nada menos). Efectivamente, todos los españoles (la inmensa mayoría, al menos) acatamos la Constitución que está en vigor. No acatamos ninguna de las que rigieron los designios del país durante el siglo XIX o las que vayan a venir en un futuro. Nos sometemos a la que está en vigor.

Pablo Iglesias promete acatar la Constitución. Foto Europa Press

Pablo Iglesias promete acatar la Constitución. Foto Europa Press

Una de las mejores películas de juicios de las últimas décadas es Algunos hombres buenos, a pesar de algunos de sus intérpretes. La protagonista, una joven abogada militar con nula experiencia ente un tribunal pero con demasiado ímpetu se encara en un momento del juicio con el juez militar para elevar su protesta por lo que está ocurriendo en la sala. El juez toma nota de su protesta y ella, no satisfecha, se pone estupenda. “Protesto enérgicamente”. No ocurre nada pero unas horas después uno de los compañeros de la abogada recuerda la escena y le dice “o claro, si protesta enérgicamente la cosa cambia”. Es entonces cuando la abogada se da cuenta de lo tonto que resultó su alegato y lo patética que resultó su actuación de esa mañana.

Es bastante habitual creer que decir una tontería en lugares solemnes o con tono solemne (o las dos cosas) convierte lo dicho en algo relevante. Pero lo cierto es que sólo se convierte en una solemne tontería. Por muy circunspectos que nos pongamos, por muy elaborada que esté la frase, por mucho impacto que consigamos con ella, no dejará de ser una solemne tontería.

Llevamos unos días, semanas o meses en los que la solemnidad se está apoderando de muchas de las palabras que oímos. Pero no dejan de ser tonterías. O, lo que es peor, medias verdades que, como todos sabemos, son las peores mentiras. Solemnes, pero mentiras. En el debate del pasado miércoles en el Congreso de los Diputados sobre la Ley de Abdicación, Cayo Lara volvió a agarrarse a unas de sus máximas, “los ciudadanos tienen derecho a elegir entre monarquía o democracia”. Y lo dice, el líder de Izquierda Unida, sin inmutarse, olvidándose de que no hay dicotomía entre ambos términos de su afirmación. No creo que el propio Lara crea que ha vivido los últimos 39 años en algo distinto a una democracia. Sobre todo él, que por edad, si tuvo que soportar una larga dictadura. Velahí el auténtico contra punto de la comparación.

Cayo Lara

Cayo Lara

Claro que nuestra democracia es imperfecta y, por lo tanto, perfectible. Para eso estamos. Pero no desde las mentiras torticeras, por muy solemnes que sean. Claro que nuestro régimen actual precisa de una revisión a fondo que, tal vez, incluya una reflexión serena sobre si a estas alturas del negocio nos conviene una monarquía o una república. Yo apuesto desde ya por una República Presidencialista que, seguro, no es el modelo en el que está pensando Cayo Lara. Tal vez, llegado el caso, el líder de IU planteé una disyuntiva entre república presidencialista o democracia para tratar de seguir llevando el agua a su molino.

En todo caso, creo que es recomendable revisar el artículo de César Molinas, este domingo en La Vanguardia. Vamos a encontrar ahí suficientes elementos para la reflexión expuestos sin demasiada solemnidad y sin creerse, en ningún momento, en posesión de la verdad.

La frase de Pablo Iglesias que he dejado antes a medias se completa con las siguientes palabras “… para recuperar la soberanía y los derechos sociales”. Todo ello, del tirón y sin respirar, lo dijo el cabeza visible de Podemos con esa forzada seriedad que ha tardado un par de años en ensayar para sus intervenciones públicas. Seguro que Iglesias y los suyos le dedicaron unos cuantos días a armar esa fórmula que es perfectamente asumible por la Junta Electoral Central y que, seguro, ha contentado a sus votantes y a los que se piensan si darles su voto en futuros comicios. De hecho, el propio Iglesias lo aclaró después en los pasillos para que no cupiesen dudas. Creía que era “una excelente oportunidad para recordar la necesidad de abrir un proceso constituyente en nuestro país” y “de devolverle la palabra al pueblo”.

Primera duda que me asalta. ¿Quién ha elegido a Pablo Iglesias y a sus cuatro compañeros de lista? Yo diría que el pueblo español, pero el señor Iglesias me hace dudar. Segunda pregunta, ¿quién le ha quitado la palabra al pueblo? Porque me da la sensación de que el día 25 de mayo, como en otras tantas ocasiones, han hablado alto y claro. Me acuerdo, de repente, de algunas de las cosas que le oí decir a Pablo Iglesias el mismo día 25 de mayo por la noche: Hemos perdido estas elecciones europeas; las ha ganado el Partido Popular. No es para estar contentos. Seguirá habiendo más parados y más desahucios y Merkel seguirá tomando medidas en contra de los ciudadanos”.Inevitablemente me asalta otra pregunta, ¿si las elecciones la hubiese ganado Podemos, el día 26 de mayo iba a haber menos parados, menos desahucios y Merkel iba a dejar de existir?

Carlos Jiménez Villarejo. Foto Carmen Secanella, vía catalunyaplural.cat

Carlos Jiménez Villarejo. Foto Carmen Secanella, vía catalunyaplural.cat

Como soy de pueblo, en circunstancias como esta me acuerdo de esa frase que dice que una cosa es predicar y otro dar trigo. Así que iremos viendo cuanto trigo nos pueden llegar a dar esta nueva hornada que tiene en el punto de mira a “la casta”… política, habría que apostillar (y así se lo recomiendo a Iglesias y los suyos) porque no deberían olvidar que todos somos casta. Él, por ejemplo, es casta universitaria, que también tiene lo suyo. Yo, soy casta periodística. Y su compañero de lista y aventura europea, Carlos Jiménez Villarejo, es casta judicial. Probablemente el más casta que nadie. Lleva más de medio siglo formando parte de la casta fiscal. Ahí es nada. Claro que el que fuera fiscal anticorrupción ya ha anunciado que en cuanto resuelva en Estrasburgo su propuesta de Directiva para limitar mandatos abandonará el escaño. Toda una declaración de intenciones de alguien que se ha presentado y ha sido elegido para cinco años.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s