RETALES PARA ACABAR MAYO

Retal 1: Cuentan que eran poco menos de las cuatro de la tarde y que a la puerta del Congreso de los Diputados había un grupo de políticos que se resistían a entrar en el edificio. No aclaran, las fuentes, si era por pereza, por la hora, por falta de ánimo o porque estaban terminándose el cigarro de rigor. Lo cierto es que en ese grupo había más de un ministro del Gobierno en curso. Y en eso que llega el Presidente del ejecutivo y, sin detenerse ni mirar siquiera a los lados, pasa partiendo el grupo y se dirige, pasillo adelante, hacia su escaño.

José María Aznar y Jesús Posada.

José María Aznar y Jesús Posada.

Uno de esos ministros, puro en ristre y parsimonia castellana (no exenta de ironía) se dirige a un compañero de espera y de gabinete y le susurra: “oye, este se habrá enterado de que somos ministros de su Gobierno”. No consta respuesta del interpelado. Ni falta que hace. Está todo dicho. Define a los tres implicados con sumo tino. Dos de ellos han abierto la semana con un entremés de alto nivel en el mismo Congreso de los Diputados, dentro esta vez.

En el fondo, el parlamento del entonces ministro no ha sido demasiado diferente. “En que mundo vives” parece haberle dicho a su compañero de mesa, desde la tranquilidad que le da saber que se ha ganado un cierto margen de maniobra por sus acciones pretéritas y sabiendo perfectamente a quién se debe y qué es lo que puede decir en privado y qué es lo que tiene que decir en público. Un valor, el de medir qué se dice, dónde se dice, cuándo se dice, cómo se dice y por qué se dice, que muchos no hemos tenido nunca y que otros pierden de vez en cuando.

Retal 2: Oído a varios buenos amigos, agudos observadores de la actualidad. “Nos quedamos sin referentes a los que agarrarnos. Ya ni jueces, ni políticos, ni banqueros, ni médicos siquiera. Como no vamos a estar desorientados en este tiempo que nos toca vivir”. Puedo asegurar que no todos son pesimistas congénitos, aunque pudiera parecerlo. Pero da que pensar cuando tanta gente, tan diversa y con criterio empieza a encontrarse sin asideros firmes.

Por mi parte, sigo creyendo que debemos mirar, antes que nada, hacia nuestro propio interior. Ahí deberíamos encontrar la mayor firmeza pero es cierto que mucha gente necesita un punto de referencia que, en estos tiempos, se ha desdibujado. Hace más de 2.200 años que Arquímedes pronunció aquello de “Dadme un punto de apoyo y moveré el mundo” y da la sensación de que ahora lo buscamos más que nunca.

Arquimedes y su palanca

Arquimedes y su palanca

Hay quién piensa que ese punto de apoyo es la indignación. Puede serlo, no lo sé. Pero tanto más importante que mover algo es saber por qué y para qué queremos moverlo y hacia dónde, desde luego. El movimiento continuo está muy bien para la física pero no para la materia de la que estamos hablando. No pretendo fijar un punto de llegada. Creo poco en los finales, tal vez porque me suelen desilusionar. Pero si creo que es fundamental saber hacia dónde vamos. Las road movies están bien para contar una historia pero no como proyecto vital.

Retal 3: Hace 30 años una de mis tías pasó unas semanas en París. Para sus sobrinos mayores, entre los que me cuento, aquello fue una aventura interpuesta que se completó cuando ella volvió a casa. Lo primero que dijo fue “París es maravillosa y lo sería más sin franceses”. Aquello me pareció pura filosofía y tardé años en destripar que es lo que, en realidad, nos quería decir. La primera vez que estuve en la capital francesa por mí mismo llegué a parecida conclusión. Entonces lo entendí todo.

Es más, conociendo otras partes de Francia extiendo la afirmación al conjunto del país. Entre otras cosas, los franceses son especialistas en tocarnos las narices a los españoles. El último caso lo ha provocado el canal Meteo del país vecino. Este de 2013 va a ser un año sin verano, un fenómeno poco frecuente (a dios gracias) que no se daba desde 1816. No queda nadie de aquel entonces, así que no podemos confirmar en que consiste pero parece que podemos deducir que tendremos unos meses estivales que ni fu ni fa y que luego, entrando en el otoño, nos encontraremos con un calorcito fuera de lugar.

He consultado con mi meteorólogo de cabecera, además de amigo, Jacob Petrus, y me ha tranquilizado. La cosa no va a ser para tanto. Habrá, en todo caso, 1 grado o 2 menos de media y tal vez un poquito más de lluvia. Pero no debemos preocuparnos. Lo que me llama la atención es que el pronóstico francés tiene una curiosa similitud con su propia bandera (por los colores lo digo eh). Pero seguro que es mi prejuicio contra ellos lo que me nubla la visión.

Año sin verano. Vía lachainemeteo.com

Año sin verano. Vía lachainemeteo.com

Pero esto, como casi todo, es cuestión de tiempo. Ya veremos lo que nos depara este verano que, por cierto, no entra hasta el viernes 21 de junio. A las 7 horas y 4 minutos para ser exactos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s